Praga en un Fin de Semana

Praga era un destino que tenia muchas ganas de conocer. Pero los precios desde Barcelona siempre han sigo un poco astronómicos. Fue una suerte, cuando en julio encontramos unos vuelos a súper buen precio. Siempre a través de Skyscanner. Y no dudamos en cogerlo.

Empezó con la idea de ser un viaje de pareja, pero acabó siendo un viaje en familia. Nunca habíamos viajado con un grupo grande (éramos 8). Pero nos fue todo genial.

Como solo fuimos un fin de semana, nos quedaron cositas por ver con profundidad. Sin embargo, ya os hemos dejado una lista de 21 ideas para ver y hacer en Praga y,así, disfrutar de la ciudad, aunque el tiempo sea limitado.

Un fin de semana para descubrir Praga. 

1r día _ Viernes

Llegamos el viernes al aeropuerto de Praga donde nos esperaba un transfer que reservamos a través de civitatis. Alquilamos una furgoneta de 8 plazas que nos salió a 8 euros por persona. Lo primero que hicimos al llegar fue ir a comer. Teníamos mucha hambre y una vez dejamos las maletas fuimos directos al restaurante. Fuimos a un restaurante que se llama Ferdinanda. Ahí empezamos probando lo más típico, el codillo y el goulash.

Cuando acabamos fuimos paseando hasta la plaza de la Ciudad Vieja. Ahí es donde empezaba nuestro Tour de la Cerveza con White Umbrella Tours. El tour duró unas 3 horas y fuimos a tres pubs diferentes donde estaban incluidas 3 cervezas de 0.5L diferentes.

Yo no soy muy fan de la cerveza, no me apasiona demasiado, pero tengo que decir que la segunda que probamos estaba bastante buena. Eso sí, no me acabé ninguna de las tres. ¡Eran demasiado grandes!

Cuando acabamos el tour, decidimos cenar una de esas salchichas que venden por la calle. La verdad que estaba muy buena. Y después de esto, nos fuimos hacia el apartamento.

2º día _ Sábado

Nos levantamos temprano porque a las 10 teníamos reservado el Free Tour con la misma empresa. El tour duró unas tres horas también. A pesar de que nos iba lloviendo un poco intermitentemente, por suerte no hacía mucho frio y se sobrellevó bastante bien.

Siempre digo lo mismo, pero seguiré recomendando hacer un free tour de la ciudad que visitas. Es más fácil entender todo lo que se está visitando. Así que, si tenéis la oportunidad, no lo dudéis.

Cuando acabamos con el tour fuimos a comer a un restaurante (U Svobodnych Zednáru). El nombre es difícil de recordad, pero está muy cerquita de la Plaza Vieja. Pedimos costillas para compartir, pato para compartir, ñoquis como entrante también para compartir y queso rebozado (buenísimo) también para todos.

Cuando acabamos fuimos al castillo. Se puede subir con el tranvía 22 o 23, parada Prazský hrad. Cuando llegas hay que pasar un control muy básico.

Ahí pudimos ver la Catedral de San Vito (cierra a las 18h en punto). De ahí fuimos a ver el cambio de guardia. Como ya hemos dicho en otro post: 21 ideas para ver y hacer en Praga. El cambio de guardia como tal es a las 12 de la mañana, pero luego hacen como uno más sencillo con tres guardias a cada hora en punto desde las 7 de la mañana.

De ahí fuimos a ver el callejón de oro. Por desgracia al ser de noche no se apreciaba demasiado. Lo que habíamos visto en fotos, de las diferentes casitas con distintos colores. Así que, de momento, no lo ponemos en nuestra lista de cosas a recomendar, porque no lo hemos podido ver en todo su esplendor.

Seguimos bajando y llegamos al muro de John Lenon. Es difícil de encontrar la verdad, pero nos gustó mucho. Es un muro donde cada uno escribe lo que quiere. Es de libre expresión. De ahí nos dirigimos a la Iglesia donde está el niño Jesús de Praga, sitio de peregrinación para muchos.

Cuando acabamos de visitar el barrio de Mala Strana, nos dirigimos hacia el puente de Carlos. Lleno de gente y casi sin luz. Es un puente oscuro y no se aprecia demasiado. Habíamos leído que hay que ir bien temprano para poder disfrutarlo un poco, pero nosotros no pudimos. La verdad que tiene un encanto especial y un aire de romanticismo ¡Pero casi no se ve nada!

Del puente, que no estuvimos mucho rato, fuimos callejeando hasta la plaza de la Ciudad Vieja otra vez y de ahí fuimos a la tienda de juguetes Hamleys.

Marc y yo la conocíamos ya de Londres (que nos encanta) y queríamos ver como era esta de Praga. Es igual pero más pequeña, lo único que el ambiente era un poco diferente en comparación con Londres. Así que, sintiéndolo mucho, me quedo con la inglesa.

Más tarde, fuimos a cenar unas pizzas a un italiano súper bueno. Ya estábamos un poco cansados (unos más que otros) de comer cada día carne y más carne. Y de ahí, a la cama.

3r día _ Domingo

Nos levantamos temprano. Nuestro vuelo salía al mediodía y no teníamos mucho tiempo para acabar de ver la ciudad. Desayunamos y fuimos a un mercadillo que había antes de llegar a la plaza de la Ciudad Vieja. Solo era de souvenirs.

Por mala suerte no pillamos ningún mercadillo navideño. Empezaban todos justo el lunes siguiente. Es una pena habernos perdido el ambiente.

Volvimos a pasear por la ciudad hasta llegar al puente de Carlos, que no cruzamos. Intentamos hacerle unas fotos, pero el paisaje ese día no acompañaba demasiado, así que nos quedamos sin postal.

A las 12 y media nos venia a buscar el tranfer hacia el aeropuerto. Teníamos que salir a las 15h del mediodía y como siempre con Ryanair, las cosas siempre van mal. Acabamos saliendo dos horas después.

Y hasta aquí, nuestros tres días en esta bonita ciudad de Republica Checa. Antes de irnos de ahí ya estábamos pensando en volver, pero con mejor tiempo y más horas de luz. Creemos que hay algunas ciudades que cambian cuando les da un poco el sol. Y eso esperamos.

Espero que os sirva de ayuda para que podáis organizar vuestras escapadas a Praga.

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